El Cabildo de Fuerteventura quiere estudiar cómo limitar la entrada de autocaravanas y vehículos vivienda procedentes de fuera de la isla. Su presidenta, Lola García, lo planteó en una entrevista con Canarias7 y adelantó que la institución pedirá informes técnicos y jurídicos para saber qué competencias intervienen y cuál debería ser el cupo. Sobre la mesa hay dos fórmulas: un cupo anual o una limitación acotada a los meses de más presión, y un sistema de autorización previa con fecha de entrada y de salida que permita saber cuántos vehículos hay a la vez en la isla y cuánto tiempo se quedan. Los residentes quedarían fuera de ese cupo.

Por qué esta vez el debate no va de multas, sino de aforo

Casi todas las medidas que hemos visto en los últimos meses en España regulan el comportamiento: dónde se puede pernoctar, cuánto tiempo, si se puede sacar el toldo. Fuerteventura plantea algo distinto: regular el acceso. Es un salto cualitativo, porque no depende de que el campista cumpla o no las normas, sino de un número máximo fijado de antemano.

El argumento del Cabildo es la capacidad de carga: más vehículos vivienda significa más residuos, más consumo de agua, más necesidades de saneamiento y más presión sobre espacios naturales sensibles. García sitúa el punto de inflexión en agosto, cuando la playa de La Concha llegó a concentrar un número elevado de autocaravanas y campers, con saturación también en aparcamientos y zonas costeras.

El dato que a nosotros nos parece más revelador es otro, y lo aporta la Asociación de Campistas de Fuerteventura: la isla es de las más demandadas por el turismo de autocaravana y, a la vez, es la única del archipiélago que no tiene ninguna zona de acampada. Hay puntos de abastecimiento y vaciado en municipios como La Oliva, Antigua, Betancuria o Tarajalejo, pero no forman una red. Cuando no hay dónde estar legalmente, la presión se reparte por donde puede.

Limitar sin ordenar deja el problema donde estaba

Gustavo Morales, presidente de la asociación, no se opone a que haya regulación —de hecho valora que la nueva normativa autonómica marque «por fin» directrices para empresas, ayuntamientos y cabildos—, pero avisa de que limitar sin crear alternativas no resuelve nada: «Lo que tendrían que hacer es habilitar más terrenos para que se ordene».

Desde un directorio que lleva años viendo cómo se llenan y se vacían las plazas, la lectura es la misma. Un cupo reparte la escasez; no la corrige. Y hay un detalle que suele pasarse por alto: según la asociación, los caravanistas no tienen problema en pagar por los servicios que reciben. Es decir, existe demanda solvente para instalaciones privadas en una isla que hoy no puede ofrecerlas.

El calendario ayuda a entender el momento. El Gobierno de Canarias ultima su proyecto de decreto de alojamientos turísticos al aire libre, ya remitido al Consejo Consultivo como último trámite antes de la aprobación definitiva. Esa norma regula por primera vez campings, áreas de acampada y áreas de pernocta, prohíbe la acampada libre con fines turísticos y la distingue expresamente del estacionamiento legal. Para las futuras áreas de pernocta fija requisitos concretos:

  • Espacios delimitados, con control de acceso, suministro de agua y puntos de vaciado de aguas grises y negras.
  • Duchas y servicios higiénicos a partir de 15 parcelas.
  • Electricidad en parte de las plazas en las de mayor capacidad y punto de recarga para vehículos eléctricos por encima de 30.
  • Estancia máxima de 72 horas, prorrogables hasta las 10:00 del día siguiente a la última noche.

Los ayuntamientos tendrán hasta cinco años para habilitar zonas provisionales, que de entrada no tendrán la consideración de establecimientos turísticos. Morales asegura que ya habla con los consistorios de la isla y que todos han mostrado intención de crear al menos un camping. Si eso se cumple, el mapa de Fuerteventura cambiará bastante más que con un cupo.

Conviene además separar dos cosas que el debate mezcla: el turismo itinerante y los asentamientos permanentes de quienes viven en estos vehículos como solución habitacional. La propia asociación lo distingue —«más que un problema de caravanismo, es un problema de la sociedad»— y rechaza las ocupaciones de meses a pie de playa. El Cabildo trabaja ese frente con la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural, el Gobierno de Canarias y los ayuntamientos para agilizar las denuncias por ocupación permanente de suelo rústico.

Qué hacer si vas a Fuerteventura con autocaravana

  • Hoy no hay cupo. La limitación está en fase de estudio: el Cabildo aún tiene que pedir los informes técnicos y jurídicos. Nada impide viajar ahora, pero conviene seguir el trámite si planificas para el verano que viene.
  • Estacionar no es acampar. Puedes estacionar y pernoctar dentro del vehículo cuando se cumplen las condiciones, pero no desplegar el toldo ni sacar mesas, sillas u otros elementos al exterior. Es la línea que marca la diferencia entre una pernocta legal y una acampada sancionable.
  • Planifica el vaciado. Existen puntos en La Oliva, Antigua, Betancuria o Tarajalejo, pero no hay red completa: localízalos antes de salir y no cuentes con encontrar uno de paso.
  • Agosto es el mes crítico. Si puedes elegir fechas, evitarlo te ahorra la parte del problema que sí está en tu mano.
  • Mira la alternativa reglada. Puedes consultar los campings de la provincia de Las Palmas y el resto de campings de Canarias para tener un plan B con servicios.

Preguntas frecuentes

¿Está ya limitada la entrada de autocaravanas en Fuerteventura?

No. El Cabildo ha anunciado que quiere estudiarlo y que solicitará informes técnicos y jurídicos para determinar cómo articular la medida, qué competencias intervienen y cuál sería el cupo. De momento es una intención, no una norma en vigor.

¿Qué fórmulas se están barajando?

Un cupo anual o una limitación acotada a determinadas épocas del año, sobre todo en verano, y un sistema de autorización previa con fecha de entrada y de salida. Los residentes quedarían fuera del cupo.

¿Se puede dormir en la autocaravana en una playa de Fuerteventura?

Acampar en la playa no está permitido. Sí es posible estacionar y pernoctar dentro del vehículo cuando se cumplen las condiciones, siempre que no se despliegue el toldo ni se saquen mesas, sillas u otros elementos al exterior.

¿Hay campings o áreas de acampada en la isla?

Según la Asociación de Campistas de Fuerteventura, es la única isla del archipiélago que actualmente no cuenta con una zona de acampada. Sí existen algunos puntos de abastecimiento y vaciado en municipios como La Oliva, Antigua, Betancuria o Tarajalejo, aunque no constituyen una red de áreas de estancia.

¿Qué cambia con el nuevo decreto canario?

Regulará por primera vez campings, áreas de acampada y áreas de pernocta. Prohíbe la acampada libre con fines turísticos, la distingue del estacionamiento legal y fija requisitos para las áreas de pernocta: delimitación, control de acceso, agua, vaciado de aguas grises y negras, duchas a partir de 15 parcelas, electricidad y punto de recarga en las mayores, y estancia máxima de 72 horas. Los ayuntamientos tendrán cinco años para habilitar zonas provisionales.

Fuente: Motorpasión.